RESENTID@

Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes,  porque ya no están bajo la ley sino bajo la gracia. (Rom 6:14)NVI

Cordial saludo en el Nombre del Señor Jesús.

¿Sabía usted que el resentimiento hace que retrasemos las bendiciones del Señor?

El Señor siempre está dispuesto a bendecirnos, Él siempre quiere nuestro bienestar y confort, pero a veces oramos y hacemos cierto tipo de peticiones que van en contravía a sus planes; por lo regular cuando nos encontramos resentidos, dolidos y hasta amargados, deseamos que aquellos que nos hicieron daño, no solo paguen por aquello que nos hicieron sino que deseamos que al tener cosas que por lo regular son materiales deseamos encontrarlos en nuestro camino para que vean, que a pesar de todo, estamos bien, que estamos mejor que ellos.

Pero con el Señor las cosas no funcionan así.

José se encontraba encarcelado injustamente, y su mayor deseo era salir de allí, no quería estar más en ese lugar a pesar de que el Señor aun allí lo había hecho prosperar y ahora era el administrador de la cárcel, entonces al interpretar el sueño del copero vio esto como la gran oportunidad y mire la manera como le hace la petición.

Yo le ruego que no se olvide de mí.  Por favor,  cuando todo se haya arreglado,  háblele usted de mí al faraón para que me saque de esta cárcel.

A mí me trajeron por la fuerza,  de la tierra de los hebreos.  ¡Yo no hice nada aquí para que me echaran en la cárcel! Gén 40:14 -15

Era verdad lo que José le estaba diciendo al copero, nada de esto se lo había inventado, pero aun había dolor en su corazón y resentimiento con sus hermanos por haberlo vendido, tal vez el culpaba a sus hermanos de todo lo malo que le estaba ocurriendo.

Nada distinto pasa con nosotros; cuando sufrimos un daño por parte de aquellos que amamos, por lo regular la situación tiende a empeorar, entonces al vernos así, los culpamos de todo lo malo que nos acontece, pero no logramos percibir que es el Señor quien permitió tan amarga desdicha, por varias razones: para formarnos, para bendecirnos, para exaltarnos, para que cumplamos su propósito eterno.

Por esa y otras razones quiero animarle para que examine su corazón y mire si hay raíces de amargura con algunas personas que en su pasado le dañaron; primero pida al Señor que le ayude a sanar, perdone y dé gracias al Señor por la vida de esas personas, pues ahora es cuando usted comenzará no sólo a ver la bendición que el Señor de antemano preparó para su vida, sino que entenderá que todo esto hacía parte del plan perfecto  que el Señor trazó para su bienestar.

CLAUDIA  OCAMPO 

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EL TIEMPO DE DIOS.

 
Una de las cosas que más nos angustia es desconocer qué va a pasar en nuestro futuro y más si nos encontramos en medio de dificultades, ya que  como no vemos nada, y por lo regular las cosas tienden a empeorar, eso hace que nuestro corazón se aflija y nos sintamos sin fuerzas para continuar.
 
Quiero continuar con la situación nada envidiable del hombre de quien he venido ocupándome las últimas semanas, José.
 
Ahora José se encuentra en la cárcel acusado de intento de violación, y aunque el Señor estaba con él y el jefe de la guardia le había confiado la administración de aquel lugar, José lo único que deseaba era salir.
 
Allí también se encontraba el Copero y el Jefe de los panaderos del faraón, los cuales tuvieron cada uno un sueño y a quienes en su momento José se los interpretó; tal cual les dijo, así se cumplió, el Jefe de los panaderos fue condenado a muerte y el copero regresó a su oficio. 
 
Siempre me pregunté qué pudo haber sentido José en semejante situación, lejos de su familia, odiado y vendido por sus hermanos como esclavo, en una tierra extraña y ahora encerrado; creo que cualquiera de nosotros desearíamos una sola cosa… morirnos, ¿qué esperanza podría tener José de salir de allí? O ¿de regresar a su casa y poder ver de nuevo a su padre? Aparentemente ¡ninguna!
 
La Palabra del Señor nos relata y nos da una luz de cuánta angustia tenía José en este momento de su vida, mire lo que le dice al copero después de haberle interpretado su sueño.
 
Yo le ruego que no se olvide de mí.  Por favor, cuando todo se haya arreglado,  háblele usted de mí al faraón para que me saque de esta cárcel. Gén 40:14  
 
Realmente José estaba angustiado, sus palabras fueron de ruego, a él lo único que le importaba era salir de este lugar. Y vio esto como la oportunidad para lograr lo que quería, lamentablemente no fue así.
 
Sin embargo,  el jefe de los coperos no se acordó de José,  sino que se olvidó de él por completo. Gén 40:23  
 
Si estás pasando tu propia tormenta, recuerda que el tiempo de Dios es perfecto y si estás en esta situación es porque seguramente Él está tratando algo en ti, pero ten la plena certeza, no sólo que el Señor está contigo sino que también saldrás triunfante. 
 

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2015 EL AÑO DE LA GRACIA DEL SEÑOR

Pero la transgresión de Adán no puede compararse con la gracia de Dios.  Pues si por la transgresión de un solo hombre murieron todos,  ¡cuánto más el don que vino por la gracia de un solo hombre,  Jesucristo,  abundó para todos! (Rom 5:15)NVI

Cordial saludo en el Nombre del Señor Jesús.

DIOS NUNCA NOS ABANDONA

¿Alguna vez se ha sentido abandonado por Dios?

Quisiera pensar que no, pero creo que su respuesta es sí.

Por lo regular dicho sentir nos ocurre cuando no vemos NADA importante que se visualice en nuestro horizonte, me refiero a que en vez de que la situación mejore, contrariamente empeora.

Para José fue igual; tal vez él esperaba que en este viaje que había hecho podría tener un acercamiento con sus hermanos, pero no fue así, querían matarlo, pero como el Señor estaba en el asunto no lo permitió, aun así la situación para José no fue la más favorable, sus hermanos lo vendieron como esclavo y ni siquiera sabía a dónde iría a parar, pasó de ser el niño consentido de su padre a un esclavo con un paradero incierto, finalmente llegan a Egipto en donde es vendido a Potifar, un egipcio que era funcionario del faraón y capitán de su guardia imperial.

José estaba en una tierra desconocida, cuyas costumbres eran muy distintas a las que él había aprendido en su hogar, en un pueblo donde no conocían a su Dios, en donde tenían prácticas paganas y ahora bajo el mando del capitán de la guardia del faraón, sin su familia y un completo desconocido para todo el mundo, con un idioma diferente al resto de los habitantes de esta tierra, es suficiente motivo como para uno pensar que realmente Dios lo había abandonado; es precisamente en este capítulo donde encontramos la expresión que el Señor estaba con él, y prueba de ello era que todo le salía bien y el Señor comenzó a bendecir a Potifar por causa de José.

Ahora bien,  el Señor estaba con José y las cosas le salían muy bien.  Mientras José vivía en la casa de su patrón egipcio, éste se dio cuenta de que el Señor estaba con José y lo hacía prosperar en todo. Gén 39:2-3

 

Si estás pasando por una situación en la cual crees que el Señor te ha abandonado y las circunstancias te llevan a creerlo así, no te enfoques en lo “adverso” que te pueda estar pasando, más bien confía en que el Señor va a hacer que las cosas te comiencen a salir muy bien y todo lo que hagas comenzará a prosperar. 

CLAUDIA  OCAMPO 

 

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