Las Deudas

Fui esclavo de las deudas durante mucho tiempo.
Viví situaciones terriblemente espantosas cuando me vi atrapado por las deudas.

El día que, el Señor me dio libertad financiera pude tener un respiro muy grande en mis finanzas.

Cuando empecé a disfrutar de esa libertad financiera tuve la siguiente experiencia:

Me encontraba haciendo unas diligencias en el sector comercial y financiero de la ciudad con mi hija Claudia y de manera inesperada ella me dijo que nos detuviéramos; yo la miré sorprendido, pero fue mayor mi sorpresa, cuando vi que tenía unas cuantas lágrimas y de inmediato le pregunté por qué lloraba. Es que estábamos precisamente frente a una entidad financiera con la cual yo había tenido algunos compromisos financieros y me dijo: “Papá recuerdo bien todo lo que sufriste para cancelar las deudas a este banco” Agradecida me dijo: “Oremos dándole gracias al Señor por habernos hecho libres de deudas” Yo acepté y ahí mismo hicimos un altar de oración al Señor por habernos ayudado. Hasta ahí la historia.

Ahora bien, si puedes evitar endeudarte, no lo dudes, hazlo. No enriquezcas a los emporios financieros con tu dinero trayendo pobreza y esclavitud a tu vida. Observa lo que dice la Palabra de Dios:

… Hacerle regalos al rico, ¡buena manera de empobrecerse! Proverbios 22:16b

¿Crees que vivir bajo servidumbre es como estar muerto? Piensa de nuevo.

Si tienes deudas financieras, eres esclavo de esa persona o de esa entidad que te ha otorgado el préstamo.

Y las tarjetas de crédito no se quedan atrás, ya que esas son ese tipo de amo inclemente y como un verdugo no te dejan respirar. Ellas engañan a las personas haciéndoles creer que les están dando más y más libertad, en realidad lo que hacen es lo contrario, oprimen más y más.

Ese concepto de “compre hoy y pague mañana” no es un lujo que nos podemos dar o que nos dé ciertas ventajas, eso es una trampa que debe ser evitada.

Ahora bien, debo hacer una precisión y es que un préstamo deja de ser una deuda onerosa, cuando tenemos la manera de financiarlo.

A lo que hago referencia en este escrito, es cuando gastamos más de lo que ganamos. 

¿Tienes deudas? Recuerda que aquel al que le debemos es nuestro amo.


Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores. Proverbios 22:7

 

 

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

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